lunes, 30 de mayo de 2016

Morcuera

Cima del puerto de la Morcuera en la sierra de Guadarrama. 

 

Y por fin llegamos a la Sierra de Guadarrama, a la mítica Morcuera. El puerto de montaña más completo que existe en la Comunidad de Madrid. Un puerto que, para cualquier ciclista que resida en Madrid, siempre está ahí, tan lejos y tan cerca.

Subir un puerto como la Morcuera es la esencia del ciclismo. Aquí es donde se mide realmente el esfuerzo, donde la cadencia de pedaleo debe ir perfectamente sincronizada con la respiración, cada vez más escasa, más valiosa, mientras te vas acercando a la cima.

Un ciclista en pleno esfurzo acercandose a la cima del puerto de la Morcuera.

 

La Morcuera se encuentra a unos 60 km de la capital, a 1796 metros de altitud. Es el paso de montaña de la M-611. Se puede ascender por dos vertientes: desde Miraflores y Rascafria. La primera es una subida de 9’2 km, la más dura (7% de desnivel medio, con alguna rampa del 12%), algo sombreada en la primera parte y escarpada en la segunda, lo que nos permite disfrutar de unas vistas excepcionales, cuando la climatología nos lo permite,  mientras buscamos desesperadamente el ritmo adecuado que nos alivie el cada vez más intenso dolor de piernas. Desde Rascafria, la subida es más larga, 13’4 km, más escarpada en todo su recorrido y menos exigente (5% de desnivel medio).

Pero la magia de la Morcuera no se agota únicamente en sus exigentes pendientes y en la belleza y energía que exuda. Un aliciente más es que es un puerto de 1º Categoría y ha sido ascendido en multitud de ocasiones en la Vuelta a España, siendo muchas veces  el juez implacable de la carrera. Además es un paso esencial de numerosas marchas cicloturistas  de la región.

El puerto cuenta con informción del desnivel cada kilómetro.

 

Para los que vivimos en Madrid capital abordar la Morcuera desde allí es una buena opción para los más atrevidos. Son unos 80 km y el carril bici de Colmenar te deja prácticamente a sus pies sin pelearte apenas con ningún coche, pero la vuelta se hace interminable y aburrida. Así, lo mejor es empezar en Soto del Real y enfrentarse a una de las etapas ms demandadas por  los ciclistas, no solo de Madrid, sino de toda la Meseta Central: Soto del Real- Morcuera –Canencia- Soto del Real. Unos 80 km  inolvidables, en los cuales sientes la bici deslizándose sobre el asfalto a un ritmo acompasado, donde cada gota de sudor golpea el cuadro de la máquina silenciosamente y cada bocanada de aire se convierte en un tesoro. Un tesoro solo disponible lo más cerca posible del cielo de Madrid.

Cientos de ciclistas acuden cada semana a medir sus fuerzas al puerto de la  Morcuera.

 


domingo, 29 de mayo de 2016

Bici-Crítica

Particpantes en la Bici-Crítica, esperando en Cibeles que lleguen las ocho de la tarde.

 

Desde el 29 de octubre de 2004, Madrid se moviliza por el uso urbano de la bicicleta. El último jueves de cada mes, alrededor de las ocho de la tarde se celebra la Bici-crítica, una marcha ciclista, que parte de Cibeles y cada edición recorre diferentes puntos de la ciudad.

La Bici-crítica es un día de fiesta, un día donde los habituales usuarios de la bicicleta reivindican este transporte alternativo, saludable y barato, a la vez que se crítica el actual el modelo de ciudad.

Con cualquier tipo de bici se puede acudir a la Bici-Crítica.

 

Su origen se remonta a 1992, cuando San Francisco (EEUU) acoge la primera “masa crítica” que aboga por la movilidad en bicicleta. A partir de esa fecha, más de 190 ciudades de todo el continente se han ido sumando a esta celebración que una vez al mes (cada ciudad elige su propio día) millones de personas de todo el mundo se reúnen para sustituir el acelerador por el pedaleo, el petróleo por los músculos, el humo por la vida.

En Madrid se congregan cerca de un millar de personas. El caso es tomar el protagonismo de la calzada circulando lo más compactamente posible ocupando todos los carriles, así se evita que se cuelen coches dentro del pelotón, garantizando la seguridad de los participantes. Esto genera críticas por parte de muchos conductores deseosos de llegar a sus casas después de una jornada de trabajo. Pero la Bici.-crítica es solo un día al mes, y al grito de “no bloqueamos el tráfico, somos tráfico”, cada jueves se avanza en bloque, alrededor de 10 o 15 km, disfrutando de la bici, de un día para compartir, y de una ciudad que cada vez pide más bici.

La masa crítica circulando por El Paseo del Prado.