sábado, 23 de abril de 2016

BiciMad

Estación de BiciMad de Atocha


                  

Madrid es sostenible, o al menos lo intenta. En el verano de 2014 el Ayuntamiento inauguró el servicio de alquiler público de bicicletas BiciMad, y  ya cuenta con 62015 usuarios (datos de febrero de 2016) y con 2028 bicicletas eléctricas repartidas por 165 estaciones.

Desde el Ayuntamiento anuncian que el servicio es práctico, sencillo y ecológico. Y es verdad que es ecológico, saludable y medianamente sencillo, pero no del todo práctico.

Nos vamos a detener en el concepto de práctico, partiendo de la base de que la bici puede actuar como medio de trasporte alternativo para moverse por la capital. El caso es poder competir con el trasporte público económicamente, en ahorro de tiempo y en funcionalidad.

Es más barato que el metro. El bono anual cuesta 25€ más 0’50 céntimos la primera franja de 30 minutos y 0’60 la segunda, también de media hora. O sea, una hora 1’10€. En una hora un adulto, con una bici de estas características puede cubrir la misma o más distancia que si lo hiciera en metro o autobús. En la funcionalidad está el problema, puesto que las estaciones se encuentran dentro de la almendra central, y esto es útil para quien viva y trabaje en el centro y para los turistas, que han encontrado en BiciMad un medio de entretenimiento más. Quedan excluidos los grandes núcleos  urbanos que se encuentran entre la M-30 y la M-40. Problema que  afortunadamente ya  está abordando el Ayuntamiento, con el proyecto que ya está en marcha de ampliar el servicio fuera de la almendra central.

En general, BiciMad es una iniciativa moderna, sostenible y prometedora, pues además de servir como alternativa al trasporte público, implanta el uso de la bicicleta en el imaginario colectivo, dibujando un Madrid diferente, más dinámico y   más comprometido consigo mismo.

Usuario de BiciMad circulando por Madrid


lunes, 4 de abril de 2016

San Martin de la Vega 

Ciclistas por un tramo del carril de San Martin de la Vega

 
Subida a la Marañosa por la vertiente norte



Si hay un carril bici al sur de Madrid digno de llamarse así, este es el carril de San Martin de la Vega. 47 km ida y vuelta, desde Villaverde bajo hasta San Martin de la Vega. Toda una joya para cualquier amante del ciclismo de carretera. 

Es un carril asfaltado con el típico pavimento coloreado y separado de la M-301 por una mediana de hormigón, lo que lo hace extremadamente seguro. Pero su atractivo no se queda aquí, el carril es un punto de partida perfecto para explorar pueblos como Ciempozuelos, Chinchón o Morata de Tajuña, donde carreteras con tráfico leve y arcenes anchos proporcionan una ruta apasionante. Aunque la guinda la pone el Monte de la Marañosa. Una subida que se convierte en dos: 3’7 km por la vertiente sur y 6’3 por la norte, ambas con un desnivel medio del 3% aproximadamente.

El único inconveniente importante es su difícil y “peligrosa” salida hacia Madrid, entrar en Villaverde. Según abandonas el carril a la altura de la gasolinera Buenos Aires ( CEPSA) tienes que hacer una incorporación, de la M.301 a la Avenida de los Rosales. Es solo un momento, y con precaución este no debe ser un motivo por el cual disfrutar de un carril espectacular.

El carril podríamos dividirlo en dos tramos. El primero es el menos atractivo, tanto por su paisaje áspero y árido, como por su perfil prácticamente llano. Sin embargo, cuando llegamos a la Marañosa desde Villaverde ya cambia el desnivel, y en la cima también el paisaje. Aquí la panorámica se torna en un decorado boscoso repleto de grandes pinos, que además de proporcionarnos algo de sombra, nos invita a poner un piñón más pequeño a la hora de subir los 6’3 km desde San Martin. Es verdad que no es una subida muy dura, pero con un buen desarrollo la puedes endurecer a tu gusto y sufrir en una subida intensa y apasionante, que si la haces a diario solo puedes escuchar el zumbido de tus bujes, y si la abordas en fin de semana, el cruce con decenas de ciclistas te recuerda que el ciclismo también es una experiencia compartida.

De ahí a Madrid solo a un paso. Avistas la ciudad a lo lejos, a los pies de la Sierra de Guadarrama y ves como se acerca lentamente a cada golpe de riñon…. 

Cima del Monte de la Marañosa